Hace un par de fines de semana, aprovechando una carambola del calendario, siendo festivo a la vez en Getafe y Zurich, Ruben se acerco a Suiza y nos bajamos al Oberland Bernes. Llegada viernes noche, rehacer la mochila, dormir 3 horitas y el sábado 4am nos ponemos en marcha hacia Grindelwald, dos horitas de coche en las que Ruben cabeceaba peligrosamente en el asiento de copiloto exigiendo pericia inusitada en la conducción al estar atento a la carretera y esquivar las embestidas del copiloto en las curvas....
A las 06:30 llegamos a Grindelwald, como no encontrábamos el parking "oficial" para dejar el coche unos días, lo dejamos junto a unas naves industriales. Nos calzamos las botas de esquí, tablas al hombro, mochila en la espalda y pal tren. Después de las obligadas paradas del tren en la Norte del Eiger y el mar de hielo, a las 9am llegamos a Jungfraujoch 3400m. Impresionantes vistas del Glaciar Aletsch, cafetito y.... afrontemos la cruda realidad... ¿como habiendo esquiado en pista un fin de semana en los últimos 5 años pretendo tener experiencia como para manejarme por fuera de pista?... en un glaciar con grietas como rascacielos?.... tres giros y... pal suelo, arriba, dos giros y... pal suelo... mama que miedo!, mira que grieta tan grande, un giro y oopppps al suelo... Con esta tónica nos acercamos hasta el hombro del Jungfrau, primera pala seria, que los de delante (algo mas experimentados que yo al menos) deciden hacer en su parte superior con los esquíes a la espalda. Yo decido idem y media hora mas tarde completamente agotado, no se si de miedo, de altitud, de madrugon de mochila+ esquíes+botas.... llego a lo alto de la loma....
Ruben tío sigue tu que yo no puedo mas...total saliendo tan tarde era bastante
difícil que
hiciéramos cumbre al
Jungfrau 4158m.
Ruben sigue para arriba un rato mas hasta el deposito de
esquíes debajo de la gran arista que da acceso al tramo final del
Junfrau.

Vistas
espectaculares,
algún que otro alud de primavera cayendo al rededor, etc. Al rato vuelve,
después de haber hidratado y comido un poco, media vuelta y para abajo... un giro, otro y
oppps al suelo... un giro, gano velocidad y
oppps, al suelo esta vez con la cabeza clavada en la espesa nieve
superpapa de las 14h....Muy penosamente (para mi,
Ruben iba bien) nos fuimos acercando hasta el refugio
Monchjochhutte, que llegamos a las 17.30h. Yo,
completamente destrozado, no se si del
madrugón, de la altitud, del miedo pasado con los
esquíes, de no hacer mas deporte entre semana, etc. (esta vez me sobran excusas).

Menos mal que en el refugio nos esperaba su guarda, la
simpática Heidi (tiene huevos el nombre) que nos dio de cenar unas deliciosas e inconexas carnes con vegetales. Vistas al anochecer,
pal saco, tapones en modo "
off ronquidos" y a dormir... bueno a rezongar....Tras una muy mala primera noche (siempre me pasa igual cuando me pego un pelotazo de 3.000 metros en
algún teleférico) la mañana no pintaba muy bien,
así que
Ruben tiro para arriba, hacia el
Monch en solitario, mientras yo me recuperaba con cara de zombie en el refugio. Fatigosa cumbre, pero
Ruben el
solito, corono
equilibrándose en la arista cimera, en una mañana esplendida!

A la bajada de
Ruben, unas clases particulares de
esquí fuera de pista de su mano, para al menos poder ser capaz de unir 3 giros sin irme al suelo con la mochila en la espalda.Antes de cenar una
partidita a "
il placere dil alpinisme" un juego de mesa donde claramente, dadas mis superiores cualidades
alpinísticas arrasé a
Ruben (con el dado y las fichas soy un
crack en la montaña...)

Tercer y esplendido
también día, nos bajamos por el glaciar "hielos perpetuos" esquiando hacia una cima que como no
conocíamos el nombre denominamos "cima capullo" cerca de los 4.000m. A los pies de la montaña, cambio de planes viendo las amenazantes palas que hay que bajarse esquiando y le propongo a
Ruben grabarle la bajada con la
cámara.
Refunfuñando acepta, pero ambos somos conscientes de que es necesaria o al menos recomendable una
técnica de
esquí que yo de momento no poseo....

Mientras
Ruben sube, el mejor momento de los tres
días (solo igualado por el de quitarse las
jodidas botas de
esquí al bajar de nuevo al coche), un par de horas solo,
completamente solo, en medio de un glaciar de 3
kilometros de ancho, 25 de largo, rodeado de picos de 4.000 metros, en una mañana clara, sin viento... un
paraiso....
Ruben hace cima y unas espectaculares fotos a la cara sur del
Eiger y se baja con dificultad (imaginaros yo....) del pico. Vuelta al refugio,
esquí hasta el tren, bajada al coche, bronca del paisano por aparcar en su nave, cara de soy "
espagnolo" no me entero de na, nos cambiamos de ropa,
adiós a las botas, en coche hasta el aeropuerto, cerveza en el B
ie, B
ie bar (tiene huevos el nombre) y otro fin de semana habrá mas...

En resumen:
- El paisaje y el tiempo
espectaculares- Cualidades
técnicas de
esquí necesarias y efecto de la altitud
infravalorados- Muy
recomendable hacer deporte entre semana
- No aparques mal que te estamos viendo
- La norte del
Eiger es un ogro que se trago a 2 bien preparados hace 2 semanas
-
Jungfrau en el
día es mucha tela
- La comida de los refugios españoles es mejor
- Hay que darse mas crema coño
ahsss- Vaya
país más bonito que tienen estos cabrones!